20/03/15
Los jóvenes agricultores del norte de Europa, más formados que los del sur

Quiero ser agricultor… aunque no es tan fácil

Ser agricultor está de moda. Al menos más que antes. Dicho interés lo hemos constatado en este blog: son varios los comentarios recibidos de personas interesadas en introducirse en el sector; muchas de las visitas llegan a través de la búsqueda “quiero ser agricultor” y el artículo escrito hace más de un año “Quiero ser agricultor… y se buscan jóvenes agricultores” es uno de los más leídos.

Quiero ser agricultor… aunque no es tan fácil

Por ello, y aprovechando que la semana pasada COAG y Mundubat presentaron la web www.quieroseragricultor.org, creo que es un buen momento para retomar esta cuestión. “Nuestro objetivo es orientar a los jóvenes agricultores. No queremos crear falsas expectativas sobre este sector y no podemos facilitar el acceso a la tierra. Lo que queremos es ofrecer información y asesoramiento”, afirma la técnico de jóvenes en dicha organización, Marta Piqueras.

Y es que la fuerte crisis económica que atraviesa España y la “estabilidad” que ha demostrado la agroalimentación durante estos años ha conseguido que muchos observaran con otros ojos la profesión de agricultor o ganadero.

El coordinador estatal de Juventudes Agrarias de COAG, Toño Romé, estructura en tres tipos de personas a quienes se acercan al agro: “quien se incorpora porque su familia es agricultora y tiene claro que esa es su vocación; quien tenía relación familiar pero la mala situación económica ha hecho que mirara al campo como solución a la crisis; y el que no tenía ningún vínculo con el agro —normalmente, urbanita— pero se lo plantea como una nueva forma de vida y apuesta por la agroecología”.

Así, por ejemplo, quien quiera trabajar una explotación de extensivos, lo más lógico es continuar con la de su predecesor, puesto que la inversión inicial en tierras y maquinaria es importante. Por su parte, quien empieza de cero, puede apostar mejor por una pequeña explotación hortofrutícola y ecológica, donde los canales cortos se han convertido en una buena oportunidad para la comercialización.

No obstante, ser agricultor no es tan fácil como algunos puedan pensar. “Primero hay que tener acceso a tierra, después poder conseguir crédito para las inversiones y, por último, las ayudas a la instalación están muy condicionadas al tipo de explotación, ya que exigen tener una determinada extensión”, explica Piqueras.

Por su parte, Romé añade que “es necesario tener un plan de negocio y una mentalidad empresarial“, puesto que, normalmente, no hay rentabilidad hasta dos o tres años después de iniciar la actividad, “si la cosecha va bien” . Por ello, Piqueras insiste: “El que quiera ser agricultor en plena crisis, que no lo haga con la idea de  aguantar el chaparrón económico. Quien se instale, que sea para quedarse”.

La formación es otro de los retos para las Juventudes Agrarias de COAG. “En www.quieroseragricultor.org hemos aglutinado todos los procesos formativos porque están muy dispersos”, explica Piqueras quien, critica que los cursos de capacitación se den en las ciudades y no en el medio rural.

Aunque la capacitación agraria de España es diferente a la de otros estados miembro de la Unión Europea, el responsable de Juventudes de COAG considera que es más relevante la formación continua que la inicial.

Sin embargo, quizás la clave para ser buen agricultor o ganadero sea la vocación profesional. “En el campo se pasan épocas muy malas en las que apenas se gana dinero para cubrir costes. Con el trabajo y la dedicación que requiere esta profesión, está claro que tiene que que ser muy vocacional”, concluye Toño Romé.

10/02/15
Farm Bill vs PAC: semejanzas y diferencias

Farm Bill vs PAC: semejanzas y diferencias

Actualmente, las dos políticas agrarias más conocidas a nivel mundial son la Farm Bill de Estados Unidos (nacida en 1933) y la PAC de la Unión Europea, (de 1962). Aunque en muchas ocasiones estos dos grandes bloques se han mirado con recelo por sus ayudas al campo —sobre todo en los debates de las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio, OMC— hay quien ha analizado las semejanzas y diferencias entre ambas, llegando a la conclusión de que la PAC sigue los pasos de la primera.

Así lo ha hecho el decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y el País Vasco, Joaquín Olona, quien expuso su visión al respecto en una conferencia organizada por Ibercide titulada “El desarrollo de las estructuras agrarias, la deuda pendiente de la PAC: Amenazas y debilidades frente a la Política agraria de EEUU (Farm Bill)”. [Documento completo]

Similitudes

En ella explicó que el origen de ambas políticas se encuentra en dos desgracias que afectaron a la alimentación en ambos continentes: en el caso de la Farm Bill fue la tormenta del polvo de 1932 a 1939 (dust bowl), que arruinó las cosechas y a los agricultores; en el de la PAC, la II Guerra Mundial, que dejó destrozada gran parte de Europa tras 1945.

Tanto la Farm Bill como la PAC se reforman cada cinco años, y en sus continuas evoluciones las ayudas agrarias van disminuyendo su presupuesto. Asimismo, EEUU y la Unión Europea también coinciden en que las rentas de los agricultores son inferiores a los de otros profesionales.

Sin embargo, según Joaquín Olona, lo más llamativo es la escasa originalidad de la PAC, ya que comparando fechas y medidas, coincide que ésta las aplica cuando la Farm Bill ya las lleva desarrollando un tiempo. [Ver siguiente tabla].

Farm Bill vs PAC: semejanzas y diferencias

Diferencias

Entre las diferencias de ambas políticas agrarias se encuentran la justificación social de las ayudas (los americanos lo hacen por cuidar el suelo y aportar alimentos a la beneficiencia, mientras que los europeos por preservar el entorno y garantizar alimentos de calidad); la implicación de los presidentes norteamericanos, quienes se postulan a favor o en contra, lo que contrasta con la pasividad de los dirigentes europeos; el perfil de quién puede recibir las ayudas agrarias también es diferente (en EEUU se tiene en cuenta la renta total del agricultor mientras que en Europa no) así como el número de explotaciones agrarias (un millón en EEUU frente a los dos millones de un sólo país como España).

Otra diferencia importante es que EEUU acaba de poner en marcha una Ley de seguros agrarios combinados, una medida en la que España es todo un ejemplo mundial y que algunos consideran como “la principal herramienta de política agraria nacional”.

2018 es la fecha prevista para analizar la próxima reforma, tanto de la Farm Bill como de la PAC. Y ¿qué se puede esperar para entonces? Según Olona resulta llamativo que, mientras la UE ha reforzado los pagos desacoplados en la PAC que ahora comienza a aplicarse, la Farm Bill los ha anulado totalmente y ha vuelto a poner en marcha una política de precios de referencia, (algo prácticamente prohibido en Europa).

Entonces, la Unión Europea ¿será capaz de volver a sus orígenes y cambiar la trayectoria que viene marcada desde la reforma de 1992? ¿Conseguirá establecer de nuevo unos precios de referencia para frenar la imparable volatilidad de los mercados y garantizar unas rentas mínimas a los productores? Mucho tendría que cambiar las reglas marcadas por Competencia, pero, por prudencia, será mejor esperar a ver qué ocurre en tres años.

8/11/14
Emprendimiento agroalimentario

Emprendimiento agroalimentario

El emprendimiento está de moda. En los últimos años —desde que España entró en la crisis económica, posee varios millones de parados y pocas opciones laborales— emprender, ser autónomo o crear tu propio negocio casi se ha convertido en una necesidad.

Sin embargo, en medio de esta fiebre del emprendimiento hay voces que ya advierten de que “no todo el mundo puede emprender”.

Así lo manifestó el pasado 6 de noviembre el director de Instituto Aragonés de Empleo, Inaem, Javier Lorenzo, en unas jornadas sobre formación, empleo y emprendimiento en el sector agroalimentario organizadas por la Alianza Agroalimentaria Aragonesa.

Allí, varios representantes de entidades que escuchan, asesoran y acompañan a los emprendedores coincidieron en que, alrededor del 20% de los proyectos que han recibido en los últimos años están relaciondos con el sector agroalimentario. Asimismo, tabmbién pusieron de manifiesto algunas de las peculiaridades de este tipo de empresas: micropymes familiares, vinculadas con la industria transformadora y que se encuentran en el medio rural.

emprendimiento agroalimentario

Debido a ello, a esas especiales características de este tipo de proyectos, el Instituto Aragonés de Fomento, IAF, ha iniciado en 2014 un programa de formación específica para el emprendimiento agroalimentario. Según explicó su coordinador, Pedro Pardo, a nivel nacional hay muy pocos programas de este tipo, destinados únicamente al sector primario, siendo uno de lo primeros en aparecer el de la Fundación Juana de Vega de Galiciaque se puso en marcha en 2013.

En ambos programas de emprendimiento agroalimentario, tras una selección previa de los proyectos presentados, se lleva a cabo una primera fase de formación específica para el emprendedor sobre materias de gestión económica y financiera, marqueting e incluso, conocimientos del propiosector agroalimentario; la segunda fase se centra en la puesta en marcha del proyecto y asesoramiento del mismo. “En nuestro caso, también contamos con una serie de reconocidos empresarios agroalimentarios aragoneses que se convierten en mentores de los emprendedores y semanalmente se reúnen con ellos para orientarles y darles consejo”, explicó Pedro Pardo.

Otros ponentes de la jornada coincidieron en que, gran parte de las iniciativas empresariales del sector agroalimentario pasan por dos fases: una primera, que es cuando se inicia y comienza la empresa, y, a los pocos años, otra segunda, en la que hay que “re-emprender” para actualizarse en función del mercado, el tamaño,  los clientes, etc.

Para finalizar, en la jornada intervinieron varios emprendedores que expusieron su experiencias personales y profesionales, aportando claves para cualquier tipo de negocio. Laura Carrera, de Flores en la Mesa afirmó que “el empresario pequeño tienen que apostar por ofrecer una mayor calidad“; José Pinilla de Bioselecta aseguró que “hoy el mundo es muy pequeño y hay que tener una visión empresarial internacional“; y el representante del Grupo Cooperativo Pastores, Antonio Aparicio, insistió en que “la cultura de error es básica, sobre todo para aprender a levantarse”.

10/10/14

España invierte en seguros agrarios los mismo que toda Latinoamérica

“Sólo en España movemos tantos millones de dólares en seguros agrarios como en toda Latinoamérica”. Ese fue uno de los datos ofrecidos por la responsable del Área de Cooperación y Asesoramiento Internacional de ENESA, Mª José Pro, en la conferencia que ofreció en la II Jornada Nacional del Seguro Agrario celebrada en Zaragoza el pasado 2 de octubre.

Pro dio una visión general de las grandes cifras del seguro agrario en el mundo (datos de 2010) y explicó que Estados Unidos y Canadá suponen el 55%, Europa el 20% y América Latina el 4%, una cantidad muy similar a que supuso España en el pasado año 2013, con 823 millones de euros invertidos.

Respecto a las tendencias en seguros agrarios de los mercados internacionales, la responsable del área internacional de ENESA señaló el gran crecimiento que se está experimentando en los países denominados BRICS —Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica—, donde aumentan a un ritmo exponencial.

España invierte en seguros agrarios los mismo que toda Latinoamérica

Imagen del archivo de la FAO.

“Latinoamérica y Asia demuestran un gran interés en desarrollar seguros agrarios porque son muy activos en producción agraria. India y China están sufriendo una gran transformación y este último país se está convirtiendo en un gran mercado para las compañías de seguros agrarios”, apuntó Pro, quien, por otra parte, dejó claro que “a pesar de este crecimiento, el valor de lo que representan en la agricultura de esos países sigue siendo mínimo”.

Por su parte, la responsable de las Relaciones Internacionales de Agroseguro, Margarita Cruz, ofreció una visión del seguro agrario en Europa y dejó entrever cómo los desastres climáticos actuales (sequías e inundaciones, causadas por el cambio climático) están haciendo que países como Alemania o Austria se preocupen más por esta figura que hasta ahora.

Según explicó Cruz, la situación de los seguros agrarios en Europa es que, cuanto más al norte está un país, menos riesgo de catástrofes climáticas tiene, por lo que las políticas en este sentido son menores. Esto ocurre, por ejemplo en Finlandia, Noruega, Suecia, Holanda, Bélgica… Mientras que en Alemania o Austria la situación está cambiando, en Francia o Italia están intentando copiar el sistema español y en España y Turquía son estados donde el seguro agrario está muy evolucionado.

“Cuando me invitaron a esta conferencia, me insistieron en que buscara en otros países ideas para desarrollar el sistema español, aunque esto es difícil”, explicó un par de veces Pro, concluyendo que el sistema de seguros agrarios español es uno de los más desarrollados del mundo.

11/06/14
Agricultura social

La agricultura social, un fenómeno emergente que aporta más valores al campo

La agricultura social se está convirtiendo en un fenómeno emergente en los últimos años, aportando al concepto tradicional de esta actividad unos nuevos valores más positivos.

Según el profesor Antoni F.Tulla, catedrático del Departamento de Geografía de la Facultad de Filosfía y Letras de la Universidad Autónoma de Barcelona, la agricultura social es el “conjunto de experiencias que utilizan los recursos locales, agrarios y/o naturales para promover la salud, la ocupación y el empoderamiento de colectivos en riesgo de marginación social y la generación de servicios sociosanitarios, principalmente en las áreas rurales y periurbanas, a través de la a actividad agraria y derivados”.

Así la define en el proyecto de investigación “La agricultura social en el desarrollo local y el empleo para colectivos en riesgo de marginación” realizado con el apoyo de la Fundación Cedricat y de RecerCaixa, donde se explica que se trata de una actividad económicamente sostenible dirigida a la reintegración social, la formación y la rehabilitación de personas desfavorecidas o con necesidades específicas, que permiten a personas con dificultades recuperar el contacto con una actividad productiva, al tiempo que contribuye a su bienestar, a la mejora de su estado de salud y a su integración social.

La agricultura social

Aunque el proyecto liderado por Antoni Tulla se centra en las experiencias de agricultura social en Cataluña, este tipo de iniciativas están surgiendo en todo el territorio español. Así, por ejemplo, Gardeniers es un centro especial de empleo dedicado a la jardinería y a la agricultura ecológica de Zaragoza que surgió a desde Atades, la Asociación Tutelar Asistencial de Discapacitados Intelectuales.

Y es que, un denominador común de este tipo de actividades es su inicio en la jardinería para pasar después a la agricultura —principalmente a la horticultura— que en muchos casos se realiza bajo prácticas ecológicas. De esta manera, con la agricultura social se impulsa un modelo agroalimentario local, un consumo de proximidad y una producción con un importante valor de compromiso social.

Situación en Europa

Aunque este tipo de agricultura es más o menos reciente en España, en otros estados europeos es un fenómeno bien implantado que se conoce como social farming, green care o faming for care. Su origen está en los Países Bajos y desde allí se ha extendido a países como Italia, Bélgica, Holanda, Alemania, Francia o Reino Unido [ver vídeo]. De hecho, dentro de la Red Europea de Desarrollo Rural se explica cómo varias redes rurales de diferentes estados miembro han trabajado conjuntamente por conocer las experiencias de lo que también se conoce “prácticas de la terapia verde”.

Precisamente, a finales del pasado mes de mayo, a través de la Diputación de Zaragoza se celebraron unas jornadas sobre la agricultura social dentro del Proyecto Ruract (Revalorización de áreas rurales en Europa mediante el desarrollo de actividades de agricultura social),  financiado por el Programa Europeo “Europa para Ciudadanos”.

Por otra parte, desde el Comité Económico y Social de la Unión Europea, el CESE, hace un par de años emitió un dictamen en el que destacaba la necesidad de incrementar el reconocimiento de la agricultura social así como crear un marco reglamentario común a todos los estados miembro para favorecer su integración en programas de formación y de desarrollo sostenible. [Ver dicho informe]

Aunque la agricultura social dista mucho de la convencional, —principalmente, en cuanto a objetivos, superficies y mercados— puede convertirse en un buen aliado para aportar más valor a la actividad agraria y al trabajo del agricultor con el fin de conseguir un mayor respaldo social a las personas y empresas que se dedican al sector agroalimentario.

 

28/04/14
Billetes euros

La renta agraria española de 2012, peor que la de los años 60

La renta agraria española de 2012 es como la del 90. Eso es lo que se desprende de un estudio independiente titulado “Economía de la agricultura española. Evolución y tendencias realizado por Quasar Consultores, una consultoría ubicada en Zaragoza y dirigida por el actual decano del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, Joaquín Olona.

De esta manera, la balanza del análisis se pone de parte de la organización agraria COAG, que todos los años, cuando el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente publica el dato de la renta agraria buscando su enfoque positivo, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos recuerda que ese no es tal y que, económicamente, el sector agrario está en retroceso.

La renta agraria española de 2012, como la del 90

Así lo hizo, por ejemplo, el pasado mes de diciembre, cuando el actual Magrama dió a conocer que “La Renta Agraria por unidad de trabajo en términos corrientes experimenta un aumento del 10,5% en la primera estimación para 2013”. A lo que COAG respondió días más tarde con otro comunicado “La renta agraria [real] cae un 23% en la última década, a pesar de la subida del 7,3% en 2013”.

Pues bien, ahora Quasar Consultores corrobora lo que viene diciendo COAG desde hace años: “en euros constantes, la situación actual del sector agrario es mucho peor que en la década de los 60. Y si se analizan los últimos 20 años, las conclusiones todavía son más preocupantes”, explica a Lacriba.net Joaquín Olona. Y así se refleja en el gráfico que aporta dicho informe, donde los picos son muy similares a los de otro que presentó COAG en otro informe de 2010 titulado “De la reestructuración al desmantelamiento: 10 años de siglo XXI en el campo”, y donde la tendencia entre 1990 y 2010 es la misma.

La renta agraria española de 2012, peor que en los 60

“El problema es la productividad”, explica Olona, “que se obtiene dividiendo el Valor Añadido Bruto por el número de agricultores. La lógica actual sería que fuera al alza, porque hay muchos menos agricultores y se produce más, pero no es así, está bajando, algo preocupante si se tienen en cuenta los altos precios que están experimentando algunas producciones agroalimentarias en los últimos años”.

No obstante, para este ingeniero agrónomo, lo más importante de este estudio “es analizar las tendencias, saber hacia dónde vamos”, y añade: “esta situación se genera a consecuencia de tener unas malas estructuras agrarias, la política estructural es la hermana pobre de la PAC, pero esto no es nuevo, ya ocurría hace décadas”.

¿Por qué ha hecho este estudio?, le preguntamos desde Lacriba.net. “Por mi propia actividad profesional. Es totalmente independiente y es la primera vez que lo hago. La verdad es que su realización no tiene mayor ciencia, porque está basado en datos del Magrama sobre la renta agraria, que son públicos. Quizá el único atrevimiento sea hacerlo y contarlo”, concluye Joaquín Olona.

21/03/14
Mujeres rurales

Los jóvenes agricultores del norte de Europa, más formados que los del sur

En los últimos años la dura crisis económica que atraviesa España ha hecho que muchos jóvenes hayan puesto sus miras profesionales en el sector agrario. Así, según datos facilitados por la organización agraria COAG, en 2012 más de 5.800 jóvenes solicitaron las ayudas por incorporación al campo, una medida de la PAC que en alguna de las comunidades autónomas se está gestionando con retraso por la falta de co-financiación autonómica.

Pero ¿qué requisitos debe cumplir un joven que quiere ser agricultor y que pide este tipo de apoyos? Según un informe elaborado en 2010 por la Asociación para el Desarrollo Intercomunitario de Formación Agraria, Europea España, en nuestro país las condiciones pueden ser diferentes según comunidades. No obstante, para solicitarlas hay que tener entre 18 y 39 años de edad y poseer la suficiente capacidad profesional para gestionar una explotación agraria.

Este último requisito se puede acreditar a través de un título de ingeniero agrónomo, de formación profesional agraria o asistiendo a un Curso de Incorporación a la Empresa Agraria (de 100 ó 150 horas, según regiones), que es la opción más común y utilizada. Asimismo, el joven agricultor debe presentar un plan empresarial que garantice trabajo para una UTA anual, comprometerse a seguir en la actividad durante cinco años y cumplir las normas de condicionalidad.

Los jóvenes agricultores del norte de Europa, más formados que los del sur

Pero, estas condiciones, ¿son iguales para todos los países de la Unión Europea? Algunos requisitos sí (edad, formación mínima, compromiso a ser agricultor durante un lustro) pero otros no. Así por ejemplo, lo más común es que los jóvenes agricultores deban poseer el título de formación profesional agraria, lo que supone entre tres y cuatro años de estudios teóricos y de prácticas, una capacitación que dista mucho de las 100 ó 150 horas de los cursos que más se imparten en España.

En Francia la formación mínima que se precisa para ser joven agricultor con ayudas es el bachillerato profesional en gestión de explotaciones agrícolas o tener un diploma como técnico agrícola; en Alemania también hay que poseer el título de Formación Profesional (que dura dos o tres años), al igual que en Suecia, donde, según el informe de Europea España, “hay un creciente interés por convertirse en agricultor”. En Finlandia también se exige la FP agraria, aunque también hay unos cursos de incorporación de entre 800 y 1.000 horas lectivas.  En Dinamarca se pide ser “agricultor cualificado”, título que se consigue tras casi cuatro años de formación y en Luxemburgo —país excesivamente pequeño para destacar por su sector agrario— además del título hay que contar con seis meses de experiencia laboral en otro país.

En Portugal las exigencias son similares a las de España: poseer un título universitario o de Formación Profesional en agricultura, cursar algún módulo formativo o realizar un curso de incorporación. Sin embargo, esta última medida se ha cuestionado porque no es suficiente para conseguir una considerable cualificación profesional.

Aunque tradicionalmente no se han precisado de grandes estudios para trabajar en el campo ya que, en este oficio, la experiencia es un grado, las cambiantes exigencias en la producción de alimentos, junto a la necesidad de gestionar la explotación agraria como una empresa o las novedades técnicas y tecnológicas han hecho que cada vez más sea fundamental la profesionalización del agricultor, algo que se consigue con una buena formación agraria. En este sentido, no hay que menospreciar el trabajo del agricultor o ganadero, ya que es quien alimenta al resto de la sociedad al menos tres veces al día.

15/01/14
El origen vasco del Año Internacional de la Agricultura Familiar 2014

Quiero ser agricultor… y se buscan jóvenes agricultores

“Quiero ser agricultor”. Eso es lo que 5.803 jóvenes dijeron en 2012, a tenor de las 5.803 solicitudes de incorporación que, según un estudio de campo realizado en 2013 por Juventudes Agrarias de COAG titulado “Juventud Agraria, en busca de una nueva identidad profesional”, se entregaron en las diferentes administraciones autonómicas. La cantidad es más que considerable, sobre todo si se compara con la media anual de los ejercicios 2007-2011, donde el número de solicitudes fue 3.246, 2.500 menos.

Seguro que las razones para “crearse” un puesto de trabajo en la agricultura y la ganadería o ser “emprendedor agrario” serán diferentes en cada caso. Pero también es seguro que la crisis económica y el alto índice de paro que sufren los jóvenes habrá tenido bastante que ver. De esta manera, se constata lo que ya se veía al principio en 2008 y 2009, que el campo se ha convertido en un refugio laboral para muchos.

Quiero ser agricultor… y se buscan jóvenes agricultores

Pero lo que ocurre, según ha denunciado la organización agraria COAG, es que hacerse un hueco en el sector agrario ahora tampoco es tan sencillo, ya que el aluvión de solicitud de ayudas ha sido tal que muchas administraciones autonómicas, faltas de liquidez, se encuentran con verdaderos problemas para poder abonarlas, lo que complica la economía empresarial del joven agricultor. A ello, hay que añadir otros problemas: sudokus burocráticos, recortes presupuestarios, dificultades para el acceso a la tierra, restricciones del crédito bancario y una nueva Política Agraria Común (PAC) que no prioriza el relevo generacional y que además ha eliminado la medida del cese anticipado.

Todo ello ha llevado a que alrededor de 500 jóvenes agricultores de COAG se manifestaran el 15 de enero a las puertas del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, reclamando al Gobierno de Rajoy una serie de medidas que beneficien a quienes quieren apostar por el sector agrario. [Dossier con las peticiones].

La necesidad del relevo generacional es un hecho evidente desde hace décadas, tanto en el sector agrario español como en el europeo y al otro lado del Atlántico. De hecho, según uno de los últimos informes del sector agrario comunitario, “se buscan jóvenes agricultores”, un objetivo que la futura PAC 2014-2020 también quiere potenciar [Ver vídeo].

En España, datos del FEGA revelan que sólo el 3,4% de quienes reciben ayudas directas tienen menos de 35 años, mientras que el 63,4% de los perceptores poseen más de 55. Una tendencia que se mantiene en los 28 estados miembros, donde la edad media del agricultor está entre los 50 y 60 años, y en Estados Unidos, donde es de 57.

Para las Juventudes de COAG “la falta de relevo generacional está motivada fundamentalmente por la escasa rentabilidad de las explotaciones”, argumento que se respalda en una encuesta realizada por la misma organización según la cual el sueldo y las ganancias es el aspecto con el que menos satisfecho están los jóvenes agricultores.

Quiero ser agricultor… y se buscan jóvenes agricultores

Quizás con el objetivo de motivarlos (y de aportar algo de dinerillo extra a los vencedores), el Partido Popular Europeo, el colectivo agrario ASAJA y CAP organizan desde 2013 el Premio al Joven agricultor innovador, un certamen a nivel comunitario que el 23 de enero celebrará su edición nacional. Ese día, en Madrid, ASAJA organiza la II Conferencia nacional de Jóvenes agricultores, donde se entregarán los premios a los más innovadores de España y se organizarán debates sobre la situación del relevo generacional en el campo.

Así, cada una a su manera, COAG y ASAJA buscan un mismo fin: incentivar el relevo generacional en el sector agrario. Los jóvenes necesitan trabajo y el sector agrario los necesita a ellos. El quid es ¿cómo conciliar ambos intereses?

 

22/11/13
Campo de trigo

La explotación agraria europea: pequeña, familiar y “masculina”

Pequeña, familiar y “masculina”. Este es el perfil de la explotación agraria europea según uno de los últimos informes publicados por la Comisión. El documento, aunque no descubre la pólvora, aporta multitud de datos que resultan interesantes para conocer cómo es el sector agrario europeo, ese que a veces nos dicen que es tan diferente al español.

En primer lugar, una premisa obvia que se apunta en dicho informe, y que quizás se olvida con facilidad es la gran diferencia entre la UE de los 15 y la UE de los 12 (estados, principalmente, de la Europa del Este que se incorporaron a partir de 2004). Lo que lleva a ser consciente de una realidad: que nos encontramos ante una Europa de dos velocidades.

La explotación agraria europea: pequeña, familiar y “masculina”

Y ahora presentamos parte de la retahíla de datos: en la Unión Europea hay 12 millones de explotaciones agrarias, (número inferior al de años anteriore,s aunque como la superficie agraria se mantiene, la conclusión es que cada vez son más grandes).

El tamaño medio de dichas explotaciones es relativamente pequeño: la superficie media en la Europa de los 15 es de 23,6 hectáreas y en la Europa de los 12 es de 7,1, —extensiones que distan mucho de las de Brasil, con 64 hectáreas de media por explotación; Chile, con 107; EEUU, con 170; Canadá, con 315; Argentina, con 590 o Australia, ¡con más de 3.000 hectáreas!— No obstante, como bien apunta el propio informe y dice el saber popular, el tamaño no siempre importa y puede resultar engañoso, ya que actividades como la horticultura o la avicultura no precisan de grandes extensiones de tierra para ser productivas y rentables.

Concluyendo: en la Unión Europea hay muchas explotaciones agrarias y muy pequeñas que, además, suponen poco—el 69% tienen menos de cinco hectáreas de tierra, y sólo el 2,7% más de cien— , ya que las que tienen más de cien hectáreas (que son menos) ocupan la mitad de los 172 millones de hectáreas de tierra cultivable.

¿Por qué se mantienen tantas explotaciones pequeñas? Según el informe, las razones son sencillas y España se puede tomar como ejemplo: existen muchos profesionales a tiempo parcial y muchos agricultores jubilados que continúan al frente de sus fincas, lo que ayuda a que este tipo de estructuras perdure.

En cuanto a la mano de obra y empleados, cada vez es menor (en 2010 había alrededor de 25 millones de europeos vinculados con la producción agrícola, un 5,2% menos de población que en 2005) y se encuentra envejecida, puesto que la edad media de los agricultores en Europa está entre los 50 y 60 años, (por comparar, en EEUU es de 57 años).

Y respecto a la estructura de las explotaciones, alrededor del 97% pertenecen a una persona natural, es decir, se tratan de empresas familiares dirigidas, principalmente, por hombres, por lo que el agro se mantiene como un sector muy masculino.

Y para terminar, tras tanto dato, una duda: el informe señala a España como uno de los países del arco mediterráneo en el que la dureza de la crisis ha hecho mella reduciendo el número de explotaciones agrarias. ¡Y eso que es el sector que mejor la aguanta!

Sin embargo, apunta que en Irlanda o Malta éstas han crecido. La cuestión es ¿Irlanda no ha sido uno de los países más afectados por la crisis económica y rescatados financieramente por la Unión Europea? La única explicación que nos conseguimos dar es que allí el sector agroalimentario no sólo haya aguantado la crisis mejor como en nuestro país, si no que ésta haya convertido al agro en un gran refugio para tiempos difíciles… Aunque esta suposición, nos la tendrán que confirmar los irlandeses.

13/11/13
Logo USDA

El WASDE o informe USDA, ¡de película!

El USDA y el top secret en la elaboración del informe WASDE

Policía y guardias por doquier, entradas y salidas bloqueadas, persianas cerradas con bridas de metal, teléfonos, faxes e internet cortados,… Las altas e importantes medidas de seguridad dispuestas en el Edificio Sur del USDA (en Washington) el día de la elaboración del informe WASDE son propias de una película de intriga al más puro estilo norteamericano. [Si quieres saber más sobre sobre cómo se lleva a cabo, pincha aquí].

¿Por qué? Pues porque difunde información altamente sensible para los mercados de commodities, y ya se sabe que la información es poder, político o económico, —una cuestión que está de actualidad en los últimos tiempos, donde han proliferado el conocimiento de las filtraciones (tipo WikiLeaks) o del alto espionaje político (como el de EEUU a la UE)—.

Pero, ¿qué es el WASDE? El “World Agricultural Supply and Demand Estimates”, WASDE, o informe USDA, como se le conoce en el sector, es un reporte mensual, público y gratuito, sobre las estimaciones mundiales de oferta y de demanda de cereales (trigo,arroz,cebada, maíz, sorgo y avena), semillas oleaginosas (soja, colza y palma), algodón, azúcar, carne, aves de corral, huevos y leche. Ofrece datos sobre existencias iniciales, importaciones, producción, consumo interno, exportaciones, existencias finales, precios, posibles respuestas de la oferta… En su inicio, su objetivo era orientar al sector agroalimentario estadounidense, pero finalmente, se ha convertido en un documento esencial para las commodities en todo el mundo.

El responsable técnico de cereales en Cooperativas Agro-alimentarias, Antonio Catón, se reconoce un ferviente defensor del WASDE y asegura que “aunque son muchas voces las que lo critican, tiene varios puntos a favor. El primero que es puntual, porque se publica el día anunciado; el segundo, que sale a la vez en todo el mundo, con lo cual, todos jugamos con los mismos datos en el mismo momento; y el tercero, que es gratuito“. La gratuidad es, precisamente lo que más destaca tanto Marta Guerrero, de la Embajada de Estados Unidos en España.

El documento que se elabora entre altas medidas de seguridad, se realiza a partir de diversas fuentes de información como las diferentes agencias del USDA que con sus 93 oficinas aportan datos de 169 países. Una de las más destacadas es el Servicio Nacional de Estadísticas Agrarias, NASS, junto con el Servicio de Comercialización Agrícola, WAOB (al que facilitan información el Servicio Exterior Agrario, (FAS), el Servicio de Investigación Económica, (ERS) y el Servicio de Mercados Agrarios, AMS).

El pasado viernes 8 de noviembre el USDA publicó su primer informe tras el cierre de la Administración estadounidense, por primera vez en muchísimos años. Sobre qué supuso este parón hay diferencia de opiniones. Según Catón “desde septiembre hasta noviembre, los mercados de commodities de todo el mundo han estado locos, la gente ha estado perdida”. Sin embargo, en opinión del director de compras de Tereos-Syral, Francisco Yglesias, “aunque el informe USDA es el que tiene un mayor alcance en el sector, su ausencia no ha tenido tanta repercusión porque ya se sabía qué pasaba con la cosecha de trigo y en las restantes, el buen clima ha ido marcando lo que podía ocurrir en los mercados”.

No obstante, el director de compras de Tereos-Syral destaca los efectos que puede tener el WASDE sobre las cotizaciones y los precios cuando hay muchas diferencias de un mes a otro. En este sentido, señala que “uno de los aspectos a tener más en cuenta en el reporte del pasado 8 de noviembre es que se han modificado los datos de China, donde han aumentado los stocks y han caído las estimaciones de consumo en unos millones de toneladas”.

Con parón o no, lo que queda claro es la gran relevancia del WASDE o informe USDA para los mercados de todo el mundo, información que los expertos aseguran que no se puede comparar con la que ofrecen otros países, ni siquiera la propia Comisión Europea. [ Para acceder a los informes pasados y conocer sus próximas publicaciones puede pinchar aquí.]