13/03/17
Opinion Lacriba.net

Agricultura y periodismo, más cerca

¡Por fin he encontrado la motivación adecuada para volver a mis cribas!

El pasado viernes, 10 de marzo, coincidieron tres eventos que me han incitado a escribir mi análisis sobre agricultura y periodismo: la manifestación de los agricultores aragoneses exigiendo al Gobierno un mayor presupuesto para Agricultura; la clausura del XVIII Congreso de Periodismo Digital y el inicio de la primera edición del Curso de Experto Universitario en Comunicación Agroalimentaria.

Tras asistir al congreso de periodistas en Huesca y recordar la situación de los agricultores que se manifestaron en Zaragoza, empecé a establecer una serie de paralelismos entre los retos en ambas profesiones. Y encontré unas cuantas:

1º-Las gentes del agro están cansadas de escuchar que son un “sector estratégico” y fundamental al que luego no se le dedica el presupuesto suficiente; del periodismo se dice que es imprescindible para la buena salud de la Democracia, y luego, en algunas ruedas de prensa, apenas se permite preguntar o se dan a través de un plasma de TV.

2º-A la hora de trabajar, tanto agricultores como periodistas coinciden en que no tienen horario ni fecha en el calendario, ya que les toca hacerlo hasta en festivos y fines de semana.

3º-La renta media del agricultor es inferior a la renta media española. En periodismo, las estrellas de los programas y los jefes de los despachos pueden cobrar cifras de muchos números, mientras que los periodistas que patean las calles se dedican a su profesión por 500 ó 900 euros mensuales (por decir una cifra estimativa).

4º-Aunque ya no sea verdad, hay quienes todavía piensan eso de “quien no sirve para estudiar, para el campo” y ser agricultor sigue siendo una profesión con un caché no muy alto. Por su parte, ser periodista se continúa considerando con cierto desdén (pese a que no está tan denostado como siglos atrás).

5º-Con todo esto, es indudable que quien hoy día se dedica a una de estas dos profesiones es porque mantienen viva la vocación y verdaderamente les gusta.

Sin embargo, a pesar de todas estas afinidades entre ambas profesiones, el sector agroalimentario y los medios de comunicación no tienen una estrecha relación como ocurre en otras áreas como la banca o las finanzas, el motor, los deportes, la cultura… Aunque son muchos los medios especializados en información agroalimentaria, sus noticias entran con cuentagotas en la prensa general.

Curso de Experto en Comunicación Agroalimentaria

Primera clase del curso de APAE y USJ.

Precisamente, con el objetivo de acercar este tipo de información a los periodistas y de formar a los profesionales del sector agrario en conocer un poco más el funcionamiento de los medios de comunicación, el pasado viernes comenzó en Zaragoza la primera edición del Curso de Experto Universitario en Comunicación Agroalimentaria. Organizado por la Asociación de Periodistas Agroalimentarios de España, APAE, y la Universidad San Jorge, USJ, se trata de un curso semipresencial, (gran parte de las clase se impartirán on-line y cuenta con siete sesiones presenciales), que terminará a mediados del próximo mes de septiembre.

Agricultura y periodismo, un sector que ha aguantado bastante bien la crisis económica junto a otro que todavía la sufre. ¡Ojalá este binomio ayude a hacer más visible el sector agroalimentario y a que más periodistas hagan (y vivan) de una buena comunicación del agro! 

22/06/16
Opinion Lacriba.net

Análisis de los programas electorales agrarios del 26J

No pensaba cribar los programas electorales agrarios de los principales partidos políticos que se presentan a las elecciones generales el próximo 26 de junio. Sin embargo, tras leerlos, subrayarlos, hacer esquemas y analizarlos para el espacio online Agrícola Café, creo que puedo apuntar algunas conclusiones.

En primer lugar, no hay nada nuevo bajo el sol ¡seis meses después! El programa del Partido Popular y el del Partido Socialista es exactamente el mismo que en diciembre, (bueno, este último ha modificado la tipografía). Ciudadanos lo tiene volcado en su página web y es un resumen demasiado breve de las propuestas presentadas en diciembre y el de Unidos Podemos, a pesar de echar mano de IKEA, resulta bastante desordenado y hay que rebuscar las propuestas destinadas al agro, la alimentación y el medio rural.

En líneas generales, los programas agroalimentarios más completos son los del PP y los del PSOE, mientras que los partidos más nuevos se quedan cortos con el sector.

Los populares presentan muchas medidas destinadas a potenciar la agroindustria, mientras que los socialistas se muestran más preocupados por aquellas que favorezcan, por un lado la comercialización, exportación y los mercados, y por otro, el desarrollo rural. De Unidos Podemos destacaría su lenguaje (en mi opinión, un tanto desfasado en el agro español) ya que habla de soberanía alimentaria, campesinos, plan de uso social de la tierra… Y Ciudadanos sorprende con algunos proyectos que fomentan la relación entre las nuevas tecnologías y el sector agroalimentario o las empresas agrarias y las investigaciones de la Universidad.

Las propuestas que encuentro más novedosas son dos que, curiosamente, son muy parecidas: la Estrategia del Desarrollo del sector Horizonte 2027 del PP o el Plan estratégico de la agricultura y de la ganadería Horizonte 2030 del PSOE.

¿Por qué? Porque es lo único que se puede parecer a un proyecto de futuro sobre las principales líneas del sector agroalimentario español, algo que desde hace tiempo demandan organizaciones agrarias como COAG y UPA. En España, la única política agraria nacional existente es la de los seguros agrarios (que por cierto, todos apoyan en sus programas electorales menos Unidos Podemos).

Propuestas “increíbles”

Por otra parte, hay otras propuestas que, sin que te des cuenta, te sacan una sonrisa cínica: el PP habla de apoyar los mercados de futuros, cuando el único que había en España, el de Aceite de Oliva, ha cerrado durante su último mandato; asimismo, los populares también quieren diseñar una nueva Ley de Desarrollo Rural ¿por qué no recuperan la de Desarrollo Sostenible del Medio Rural de la época de Zapatero para ahorrar tiempo y costes?

El PSOE apunta otras propuestas “increíbles”, como: “recuperar medidas de regulación de mercados” o aportar “asistencia a la exportación de productos ecológicos y artesanales”. ¿Seguro que les dejaría Competencia?

En Unidos Podemos da la sensación de que se preocupan más por el trabajo estable de los temporeros agrarios que por el de quienes les contratan y les pagan, los agricultores; y, sinceramente, no llego a captar qué pretenden cuando proponen “orientar la producción extensiva hacia la apuesta estratégica de la soberanía alimentaria”.

 Y Ciudadanos pretende volver hacer otro Libro Blanco del Agua. ¡Con el tiempo y dinero que cuestan este tipo de documentos!, ¿por qué no actualizan el que ya hizo Isabel Tocino hace casi 20 años? Precisamente, en cuestiones hídricas, no se ha avanzado tanto.

Por otra parte, no deja de resultar curioso que todos los partidos apoyen la Ley del PP sobre la Mejora del Funcionamiento en la Cadena Alimentaria, aunque todos quieren modificarla e introducir la figura del mediador de contratos.

La política y gestión del agro español

Análisis de los programas electorales agrarios

En un vídeo-resumen de un mítin del responsable rural de Unidos Podemos, Ariel Jerez, éste dijo: “llevo un año hablando todos los días con agricultores y ganaderos”. Eso me hizo pensar: “yo casi veinte y sigo con enormes lagunas, porque este sector es ¡inabarcable!”.

La producción agroalimentaria española, no sólo es muy variada, si no que cuenta con múltiples modelos de producción, que bien hechos, deberían ser  igual de válidos. A veces, para explicar la situación actual del mercado agroalimentario, comparo la producción de alimentos con la industria de la moda (salvando las distancias): tienes productos de gama económica, media, de marca, de autor, artesanal... Y cada una cuenta con su perfil de consumidor y con su canal de venta. 

Si a esto unimos la complejidad de la política agraria, la situación aún se torna más difícil: muchas cosas se negocian y deciden en Bruselas (donde las negociaciones en el Consejo de Ministros de Agricultura no deben ser nada fáciles) pero se ejecutan en la comunidades autónomas; de este modo, el Gobierno entrante tiene que ser consciente de que el Ministerio de Agricultura es una “cartera sandwich” que obliga a sus dirigentes a caminar con pies de plomo, tanto en terreno europeo como en el patrio.

Así las cosas, se entiende que los partidos que, por su experiencia en el Gobierno, les ha tocado gestionar el sector agroalimentario, presenten más propuestas, mientras que los que todavía no lo han hecho, les cueste acertar y tener tino. Lo bueno es que todo se aprende, también el sector agrario, aunque yo ¡necesitaría varias vidas para controlarlo!

20/05/16
Opinion Lacriba.net

¿Y si los terratenientes hablaran?

Calientes se pusieron las redes sociales cuando el pasado 28 de marzo eldiario.es publicó el artículo “La UE reparte 250 millones en subvenciones agrícolas entre 60 ricos españoles”. Tuits, retuits, comentarios, críticas…

El reportaje cuenta que “entre las familias más adineradas de España, eldiario.es ha identificado al menos 60 que han recibido subvenciones europeas a través de distintas empresas y sociedades desde 2008”.

Los Mora Figueroa, Domecq o Elías Hernández Barrera y familia son algunos representantes de la aristocracia terrateniente que cobra ayudas directas de la PAC. Lo mismo ocurre con compañías como Mercadona, Nutrexpa, Leche Pascual o El Pozo, que según eldiario.es “también han sido generosos perceptores de subvenciones”; (principalmente porque hace años invirtieron en tierras o ganado para producir y controlar ellos mismos parte de sus productos).

El periódico digital explica que esto es así por algo que tenemos muy claro quienes nos dedicamos a esta cuestión del agro: las ayudas directas de la PAC están vinculadas a la tierra. Entonces, -y aunque en Bruselas se haya querido poner techo a estos apoyos, sin éxito alguno- es lógico y normal que quienes más hectáreas tienen, cobren más. Así lo dicen las reglas actuales de la PAC. Otra cosa es que sea aconsejable modificarlas y establecer un tope máximo o “capping”, como ya se ha pretendido en varias ocasiones.

Dicho reportaje se presenta bajo el epígrafe de “datos” y se explica cómo la información se ha conseguido a través de dos fuentes principales: el Fondo Español de Garantía Agraria, FEGA, (donde, desde el año pasado, se pueden encontrar quiénes son los beneficiarios de la PAC y con qué importes) y el ranking de los 200 más ricos de España que elabora el periódico El Mundo.

Y si los terratenientes hablasen

Foto de New Holland.

No es que me ponga a favor de los terratenientes, pero pienso que, ya que se trata de un reportaje de periodismo de investigación y de datos, se podría haber dado un panorama más completo si se hubiera profundizado y respondido preguntas como ¿cuántos trabajadores emplean y cuantas familias rurales mantienen las empresas agrarias de los terratenientes? ¿Qué gasto anual realizan en inputs como semillas, fertilizantes, fitosanitarios, maquinaria y cómo repercute eso en la economía de la zona? ¿Qué beneficio neto obtienen de dichas empresas agrarias (aún contando con las ayudas de la PAC)? Ese beneficio, ¿es mayor o menor que el de otras empresas no agrarias que posean?

El trabajo hubiera sido mucho más duro y complejo, todo un reto periodístico, pero se hubiera reflejado las dos caras de la moneda: qué reciben los terratenientes de la PAC y cómo influyen sus empresas agrarias en la economía rural.

“No hay PAC para señoritos”

Si las redes sociales se incendiaron con el anterior reportaje, a mí me calentó días después el artículo “No hay PAC para señoritos” publicado también en eldiario.es.

El artículo firmado por una diputada y un eurodiputado de EQUO, comienza bien, pero demuestra que andan algo despistados cuando empiezan a presentar sus “propuestas básicas” para una PAC más justa, equitativa y sostenible.

En primer lugar quieren “Destinar las ayudas a la agricultura y ganadería ecológicas, extensivas y familiares, y en pro de los bienes comunes y de la soberanía alimentaria”. Por una parte, la PAC es cada vez “más verde”, y por otra, la producción ecológica es tan sólo una parte del mercado que, de momento, se dirige a los ciudadanos de rentas más altas, porque son los únicos que los pueden pagar.

Creen que hay que “Trabajar por un cambio en el sistema de pagos por derechos históricos e implantar otro de pagos base asignando derechos por superficie”. Señores Molina y Marcellesi: eso son las ayudas por hectárea, y precisamente, ¡por ello siguen cobrando más quienes más tierras tienen! ¿Por qué proponen algo que ya se está haciendo?

También dicen “apostar por la convergencia de forma progresiva y distributiva de la cantidad percibida por hectárea, en todos los estados miembros de la UE”. Aquí llevan razón: el ministro Arias Cañete no quiso aplicar la convergencia de la PAC en España, cuando está bien vista desde Bruselas y, tarde o temprano, tendrá que ejecutarse en nuestro país. Ahora bien, el guapo/a que tenga que ponerla en marcha, que se remangue, porque la va a liar parda, ya que no es otra cosa que la “tasa plana” y muchos se opondrán.

El artículo sigue con otros puntos susceptibles de debate, pero lo que ya me hincha la vena es que hablen de “campesinos” como uno de los actores del sector. ¿Campesinos? ¡Con lo que nos ha costado a muchos insistir en que los agricultores tienen que ser profesionales, empresarios agrarios que aprendan a gestionar su explotación como una empresa!

En fin, que si el primer reportaje hace que el ciudadano de a pie clame al cielo, el segundo puede conseguir el mismo efecto en parte del sector agrario español.

Así, quedamos empatados.

Nota: artículo publicado en ecomercioagrario.com

22/04/16

El Tribunal de Cuentas estira las orejas a la PAC

El pasado 7 de abril la Política Agraria Común, la PAC, recibió un buen estirón de orejas. El Tribunal de Cuentas Europeo (uno de los organismos más temidos en Bruselas cuyo objetivo es velar por la correcta aplicación de los fondos europeos) emitió un comunicado en el afirmaba que “no hay datos que demuestren si el apoyo a la renta de los agricultores en virtud de la PAC contribuye de manera eficaz y eficiente a sus objetivos”.

Ahí queda eso. Con la de tiempo, esfuerzo y dinero que ha invertido la Comisión de Agricultura en justificar las ayudas de la PAC ¡y ahora le vienen con estas!

El Tribunal de Cuentas y su estirón de orejas a la PAC

Foto de Wikipedia.

En honor a la verdad, lo que este informe cuestiona es algo que el propio Tribunal de Cuentas ya criticó en 2002: que los instrumentos estadísticos de la Comisión de Agricultura no proporcionan información suficientemente exhaustiva sobre la renta disponibles de los hogares agrícolas y no permiten evaluar el nivel de vida de la población agrícola. En 2007 se intentó ofrecer datos a través de las “Cuentas Económicas de la Agricultura” (CEA) y de la Red de Información Contable Agrícola (RICA), pero el Tribunal de Cuentas consideró y sigue considerando que esos datos son poco precisos.

Aunque directamente no se pone en duda la idoneidad de los pagos directos de la PAC, sí que se dice que, hasta la fecha, es imposible medir si dichas ayudas (que para el período 2014-2020 suponen un tercio del presupuesto de la Unión Europea), garantizan un nivel de vida equitativo a la población agrícola, en especial, mediante el aumento de la renta individual de los que trabajan en la agricultura. Asimismo, también se señala que no existe un sistema fiable que permita comparar los ingresos agrícolas con los de otros sectores de la economía, lo que podría justificar la ayuda de la UE a la renta de los agricultores

Duras afirmaciones

En el informe más extenso -titulado “¿Está bien concebido y basado en datos fiables el sistema de medición de resultados aplicado por la Comisión a la renta de los agricultores?” las perlas que el Tribunal de Cuentas dedica a la Comisión de Agricultura y a los estados miembro son variadas. “La Comisión y los Estados miembros no siempre velaron por que los datos disponibles sobre los ingresos de los agricultores fuesen de una calidad adecuada” o “La Comisión sigue careciendo de información sobre la renta de los agricultores de la UE” son algunas de ellas.

Sin embargo, hay que llegar al final de dicho documento para darse cuenta de que estas críticas han hecho poca mella en las carnes de la Comisión de Agricultura. Ésta responde, punto por punto, a las cuestiones planteadas por el Tribunal de Cuentas y aunque acepta sus recomendaciones, también marca su terreno.

Así, argumenta que “Los costes de la recopilación de datos sobre la renta de los hogares agrícolas pueden superar los beneficios” por los gastos y la carga administrativa que supondrían, añade que “La renta disponible de los hogares agrícolas es un concepto mucho más amplio que la renta agrícola”, y ya en las primeras líneas deja claro que “los pagos directos no son el único instrumento de la PAC que tiene un impacto en la renta, puesto que contribuyen a la producción conjunta de bienes públicos y privados”.

En fin, lo que es evidente es que el Tribunal de Cuentas no ve a la PAC con buenos ojos. Y aunque la Comisión de Agricultura la defiende a capa y espada e intenta explicar que el incremento económico de la renta agraria no mide exclusivamente la producción de alimentos o la gestión del territorio, no se puede evitar que este informe sea una gota más en el vaso de quienes cuestionan la eficacia de las ayudas directas de la PAC.

Con amigos así, ni la PAC ni la Comisión Europea necesita enemigos.

Lo único que consuela es que la agraria no es la única política cuestionada por el Tribunal de Cuentas. Entonces, aún nos podemos escudar en ese dicho de “mal de muchos,…”.

5/04/16
Opinion Lacriba.net

Pedro Sánchez y sus trajes a medida para el agro

Desde las elecciones del pasado 20 de diciembre, España no para de bailar la canción de Ricky Martin: “Un, dos, tres, un pasito pa’lante, María; un, dos, tres, un pasito pa’tras”. Tras más de tres meses postelectorales sin acuerdo para formar Gobierno, los políticos se notan desinflados y muchos ciudadanos están hartos y cansados de “esa altura de miras” que todos mentan pero, al mismo tiempo, todos omiten.

En el ámbito institucional del sector agrario, seguimos con un Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en funciones y que, por lo tanto, ha perdido fuelle. La imagen de una Isabel García Tejerina fuerte y omnipresente se quedó en los albores de las elecciones.

Como novedad institucional contamos con una nueva Comisión de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente en el Congreso de los Diputados en la que, posiblemente, el más veterano sea el actor Toni Cantó (que esta legislatura repite por Ciudadanos, mientras en la anterior estuvo por UpyD). El resto de miembros de dicha Comisión son nuevos, y con conocimientos previos del sector primario apenas hay tres: el popular Joaquín María García Díez; el socialista Manuel González Ramos, y Ramón Luis Molinary de Ciudadanos. Es cierto que en la comisión hay otros perfiles más ambientalistas, (¡para algo también es la Comisión de Medio Ambiente!) como el de la veterana en el PP María Teresa de Lara o el novato Antonio Gómez-Reino de Podemos-En Comú Podem y En Marea.

Foto de UPA.

Foto de UPA.

Cita de Sánchez con el agro

¿Y qué papel ha tenido el sector agrario en los dimes y diretes de estas “negociaciones” políticas? Pues al menos el secretario general del PSOE y candidato a formar gobierno, Pedro Sánchez, le hizo un “huequillo” en su agenda, y el pasado 16 de febrero se reunió con los representantes del sector agroalimentario acompañado [curiosamente] por el ex-diputado Alejandro Alonso, (quien fuera portavoz en la Comisión de Agricultura del Congreso durante las dos últimas legislaturas).

En dicha cita Sánchez pudo conversar con los dirigentes de ASAJA, COAG, UPA y Cooperativas Agroalimentarias, pero también con FIAB, ACES, ASEDAS, ANGED y con los responsables de las dos redes de desarrollo rural, REDER, y REDR.

Sus trajes a medida

Al parecer, en ese encuentro Sánchez no comentó lo que dos semanas después FIAB detectó en los documentos de “Ofrecimiento del PSOE a las demás formaciones políticas progresistas y de izquierda”. En ellos, la primera parte del documento era común para Podemos, IU-UP, En Comú Podem, En Marea y Compromís, sin embargo, en lo referente al sector agrario era diferente para los dos últimos grupos parlamentarios.

En el documento remitido a En Marea se proponían medidas relacionadas con el sector lácteo como “incorporar garantías de cumplimiento del acuerdo lácteo a través de un régimen sancionador; definir un precio “sostenible” para cada eslabón de la cadena de valor; dar transparencia a dicha cadena de valor publicando los precios a que compran industria y distribución; publicar un nuevo contrato tipo para poder establecer baremos en cuanto a calidades iguales para todas las industrias, o crear la figura obligatoria del “mediador” que sirva para resolver disputas cuando ganadero e industria no lleguen a un acuerdo en la negociación”.

Por su parte, en el documento de Compromís destacaba la propuesta de dar un mayor “protagonismo de la agricultura valenciana en las negociaciones de la PAC, apoyo a la producción, industrialización de transformación y comercialización de productos agrícolas, apícolas y ganaderos. Participación de representantes valencianos en las negociaciones europeas sobre la PAC en el marco del sistema de participación de las comunidades autónomas en la delegación española en el Consejo de Ministros Europeo correspondiente”.

En resumen, el PSOE ha propuesto al sector agroalimentario como herramienta de negociación, ofreciendo un traje a medida específico para los sectores agrarios de Galicia y de la Comunidad Valenciana, cuando ninguna de ambas medidas aparecían en su programa ni en el acuerdo inicial con Ciudadanos.

La cuestión es, de llegar a un acuerdo con los grupos de izquierdas ¿el PSOE no se plantea que las medidas propuestas a En Marea podrían hacerle entrar directamente en conflicto con las autoridades de Competencia? Y, por otra parte, ¿cree realmente que podrían dar más peso a la agricultura valenciana que, por ejemplo, a la de Andalucía, granero, no sólo de la producción agraria española si no de los diputados que sustentan a Pedro Sánchez en el Congreso?

A quienes defendemos y miramos por el sector agroalimentario español no nos gusta ser el último de la fila política cuando los productores de alimentos son los que dan de comer cinco veces al día a la sociedad.

Sin embargo, casi resulta más deprimente saber que el agro se usa como moneda de cambio y a la ligera, demostrando que se desconocen las reglas de juego establecidas por Competencia y cómo se negocian los asuntos del agro en Bruselas.

Nota: artículo publicado en e-Comercio Agrario.

29/02/16

Güisqui, mujeres bellas y alimentos ecológicos

Al comisario de Agricultura de la Unión Europea, el irlandés Phil Hogan, le debe de gustar el güisqui. Y no lo digo porque sí, si no porque en su reciente visita a Bogotá (Colombia) al menos lo ha nombrado en dos de sus discursos, eligiéndolo como ejemplo de denominación de origen. ¡Entre las más de 3.400 que hay!

Colombia ha sido el país que, a principios de febrero, ha visitado un nutrido grupo de europeos con varios objetivos. Por una parte, investigar nuevos mercados para exportar alimentos comunitarios; (y para ello han echado mano del considerable presupuesto de la nueva política de promoción agroalimentaria europea: “Enjoy, it’s from Europe”).

Por otra, estrechar los lazos comerciales con el país andino, que desde 2013 cuenta con un “desaprovechado” acuerdo de libre comercio con la Unión Europea al que ambas partes pretenden sacar un mayor partido.

Güisqui, mujeres bellas y laboratorios

Acuerdo en alimentos ecológicos

Las principales exportaciones colombianas se concentran en los productos mineroenergéticos, que actualmente, con la crisis del petróleo, no pasan por uno de sus mejores momentos. En cuanto al sector agroalimentario, el café, el plátano y las flores son los que tienen un mayor peso, de ahí que el Gobierno de Colombia esté interesado en ampliar su portafolio de cara a Europa.

“La Unión Europea es experta en producir alimentos de calidad y nosotros queremos importar calidad”, afirmó el comisario Hogan.

En este sentido, desde Europa se insiste en que los ecológicos (denominados orgánicos en Colombia) y otras marcas alimentarias, (como las denominaciones de origen o las indicaciones geográficas protegidas) son la mejor puerta de entrada para los productos colombianos en el Viejo Continente.

Por ello, el hito más importante al que se ha llegado en esta visita de Hogan a Bogotá es el acuerdo bilateral en materia de productos ecológicos, que se basará en el reconocimiento mutuo de las respectivas normas de producción y la cooperación técnica entre ambas partes.

Quizás, gracias a este acuerdo, la Administración Pública colombiana apoye más a la producción orgánica y le dé cabida en el macro-proyecto lanzado a finales de 2015 por el Ministerio de Agricultura: Colombia Siembra. Con él, se ambiciona ampliar la superficie agraria en un millón de hectáreas a lo largo de tres años, invertir más de 400 millones de euros y crear 264.000 empleos a través de cultivos como el maíz, la soja, el algodón (convencional y OGM), las frutas y hortalizas, la carne bovina y la producción piscícola.

Aunque quizás fuera buena idea (y lo apunto como sugerencia) fomentar la producción orgánica colombiana con un plan específico vinculado a las comunidades indígenas, (que en muchos casos apenas usan materias químicas) y crear un sello de calidad que relacione lo ecológico con una producción indígena ancestral de calidad, algo que, desde luego, en los mercados europeos, sería más que exótico.

Visita a Cali

Después de visitar Bogotá, la misión europea se desplazó a Cali “¿Por qué vamos a Cali? Porque queremos conocer otras oportunidades de negocio, más mercados, ver más allá de la capacidad que tiene la capital de Colombia”, explicó Hogan.

El viceministro colombiano de Asuntos Agropecuarios, Juan Pablo Pineda, le explicó al irlandés que “Cali es la tierra de la salsa [baile] y de las mujeres bellas”, algo con lo que Hogan se mostró complacido. “¡No lo sabía!”, exclamó.

En la capital vallecaucana, tras reunirse con varios gobernadores y empresarios de regiones próximas, la misión europea visitó el laboratorio internacional de agricultura tropical, CIAT. “Además de los laboratorios de paz en los que la Unión Europea ha participado, también queremos conocer otros laboratorios”, comentó el comisario de Agricultura. Y es que el irlandés, se mostró muy sensibilizado por el proceso de paz de Colombia, situación por la que, no hace mucho tiempo, pasó su propio país, Irlanda.

Según Hogan, primero hay que conseguir la paz, y luego desarrollar el comercio, que es el pálpito de una economía sana. Así, el comisario hizo hincapié en un mensaje: “La Unión Europea está abierta a hacer negocios y queremos ayudar a Colombia en su desarrollo rural”.

Oferta que el viceministro de Asuntos Agropecuarios tomó de buen agrado, y planteó como objetivo “que Europa pase de ser el segundo socio comercial de Colombia al primero”.

El tiempo dirá. De momento ya se ha iniciado un buen acuerdo… ¡y quién sabe si con una botella de güisqui de DO!

Nota: artículo publicado en e-Comercio Agrario y en la edición en papel de Agricultura de las Américas.

25/02/16
Opinion Lacriba.net

“La tierra del olvido” apenas promociona sus alimentos

“En casa del herrero, cuchillo de palo”. Eso es lo que me ha pasado con mis cribas durante los dos últimos meses. Desde entonces hasta ahora, he pasado unas elecciones generales (sin tener aún Gobierno), las Navidades y el Año Nuevo, colaboraciones con antiguos y nuevos colegas, proyectos laborales, estudios y varios viajes transoceánicos.

Precisamente voy a contar qué me ocurrió, hace ya un tiempo, en uno de esos viajes: volaba con Avianca (línea aérea colombiana) y al subir al avión me recibió una pegadiza canción. En las pantallas ubicadas delante de cada asiento, se proyectaba el vídeo musical “La tierra del olvido”, un tema con más de 20 años del cantante colombiano Carlos Vives pero que en 2015 interpretaban otros artistas famosos de Colombia como Fonseca, Andrea Echeverri (Aterciopelados), el Cholo Valderrama, Fanny Lu, etc.

“La tierra del olvido” apenas promociona sus alimentos

Pincha para ver el vídeo “La tierra del olvido”

¡Enganchada me quedé al vídeo musical! No podía parar de verlo. ¡Qué alegría transmitía! ¡Qué ganas de vivir, de bailar y, sobre todo, de viajar! Porque los paisajes colombianos eran los auténticos protagonistas: el Parque del Tayrona, el Amazonas, los Llanos Orientales, el Nevado del Ruiz… Vamos, toda una campaña de promoción turística.

Tras verlo varias veces seguidas, lo que más me intrigó fue una mesa vacía que viajaba por todos estos parajes. ¿Qué significaría? Por ello, cuando llegué a casa, busqué el vídeo, lo visioné, lo escuché y busqué información al respecto.

Mi sorpresa fue mayúscula cuando leí en esta nota de prensa que el vídeo se realizó exclusivamente para la Feria de Expo Milán 2015 cuyo lema era “Alimentar el Planeta, energía para la vida”. “Esta historia muestra, además de sus envidiables recursos agrícolas, los diversos paisajes del país”, seguía la nota de prensa.

Entonces, esa mesa vacía que paseaba por todos los paisajes y que al final aparecía con varios alimentos ¿representa a Colombia y su oferta alimentaria? En la foto se llega apreciar azúcar, una sandía, una naranja y varias bebidas como zumos… ¡Alucinante!

¿Dónde están las frutas tropicales como la piña, el mango, la uchuva, los plátanos o bananos, las flores o la carne de ternera, entre otros?  (Hay que decir, que en el vídeo también aparece una mano llena de granos de café en verde, el producto estrella colombiano).

Desde luego, si el objetivo del vídeo era promocionar las producciones agropecuarias y los alimentos de Colombia, no lo consiguió. En su lugar, lo que sí fomenta es el turismo en el país… quizás porque sea más rentable.

“Nuestras mesas están invadidas de alimentos foráneos”, dice un folleto informativo del Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural de Colombia. Además, la continúa devaluación del peso colombiano dificulta todavía más las exportaciones. Aunque Colombia tiene otros problemas mayores: una producción agroalimentaria que no cubre las necesidades nacionales, una precaria red de infraestructuras viales para llevar dicha producción a los mercados nacionales e internacionales y, por consiguiente, una logística muy limitada para todo ello.

“Es difícil promocionar los alimentos de Colombia”, le comentaron a una amiga. Posiblemente porque para exportarlos todavía cuentan con demasiadas piedras en el camino.

Y a falta de alimentos, dará de comer el turismo. Al menos, el vídeo promocional seguro que hizo bailar a muchos en Expo Milán 2015 y su factura es mucho mejor que la de otras campañas españolas de promoción de alimentos que también hemos criticado desde aquí.

Y ahora, si te apetece, pincha la foto y disfruta del vídeo. Merece la pena.

9/12/15

A por el debate electoral agrario

En los últimos años, ¡cuánto han cambiado la relación entre los representantes agrarios y cualquier proceso electoral! Hace poco más de una década, cuando llamabas a los dirigentes de las organizaciones profesionales (nacionales o regionales) para preguntarles qué incluirían en los programas electorales, siempre tenía la sensación de que pillabas a alguno por sorpresa.

Ahora ya no; y casi todas las organizaciones profesionales agrarias nacionales ya han anunciado cuáles son sus prioridades políticas.

La primera en hacerlo fue UPA, quien a través del Foro Rural celebró un debate con políticos a los que les presentó sus propuestas. Dos semanas más tarde hizo lo propio COAG con la Plataforma Rural y su manifiestoVamos a plantar las urnas. Tambien Cooperativas Agro-alimentarias dio a conocer sus medidas más idóneas a ejecutar por el próximo gobierno, mientras que ASAJA Nacional no se ha manifestado, (aunque sí lo han hecho algunas de sus provinciales).

A por el debate electoral agrario

Sin embargo, en un país donde es más que notoria la falta de cultura a la hora de hacer debates políticos, es importante destacar que, por segunda vez, se vaya a llevar uno dedicado exclusivamente a agricultura, alimentación y medio ambiente. [Posiblemente, porque más que un debate será una mesa redonda y porque en ella los partidos políticos no se juegan tanto como cuando se enfrentan sus líderes].

El primero de estos debates lo organizó la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Estado, Aniade, y se realizó en noviembre de 2011. Los partidos que participaron fueron PSOE, PP, IU y UPyD. Aunque ningún contrincante llegó a brillar con luz propia, quizás el más destacado fue el representante del PP, Miguel Arias Cañete, (quien a pesar de que debatía sobre agricultura, no tenía el menor interés en volver a capitanear dicho ministerio).

Cuatro años después los organizadores son los mismos, pero el tablero político ha cambiado: los cuatro partidos convocados al próximo debate electoral agrario son PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos.

El único que repite en el foro es el socialista Alejandro Alonso, la cabeza visible de Agricultura en el PSOE durante los últimos años, que, precisamente, hace unos meses anunció su retirada de la política. El PP estará representado por otro político muy veterano en el sector agrario y también en su partido, José Cruz Pérez Lapazarán.

Por parte de Ciudadanos estará el coordinador nacional del programa agrario, Eduardo González Gómez, de quien me aseguran que está formado en el agro y controla perfectamente los asuntos del sector primario. [Personalmente, me hubiera gustado más ver en acción a quien, según este reportaje, es asesor en materia agraria de Ciudadanos: Daniel Pérez, director general del Instituto de Cuestiones Agrarias y Medioambientales, ICAM, vinculado a ASAJA].

Y por Podemos participará la colaboradora en el programa de Medio Ambiente y Medio Rural, Teresa García Azcárate, una gran conocedora del sector agroalimentario y del medio rural, que físicamente no puede negar que es hermana de quien es, (Tomás García Azcárate).

Quizás me equivoque, pero con un veterano -pero trasnochado- representante del PP y uno en retirada del PSOE, los menos experimentados en la cosa política serán los que tengan que aportar el aire fresco a este debate. No conozco a Eduardo González, pero si Teresa García Azcárate hace honor a su apellido, puede que no deje tibio al personal, a pesar de que le toque la dura tarea de defender el escueto programa electoral de su partido en asuntos agrarios.

Porque eso será lo que tendrán que hacer: exponer y explicar las propuestas políticas del PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos en Agricultura, Alimentación, Pesca y Medio Ambiente con el fin de convencer al auditorio de que sus ideas son las mejores para el desarrollo agrario y rural de nuestro país. 

¡Alea jacta est!

 

 

28/11/15
Opinion Lacriba.net

¿Por qué son noticia los agricultores universitarios y los neorrurales?

¡Qué gran desconocimiento hay del sector agrario y del medio rural! Esa es la conclusión a la que llego después de que El País Semanal publicara hace unos días un reportaje sobre los neorrurales que viven en nuestros pueblos “Conectados al campo” y que semanas antes se convirtiera en viral la carta de un joven agricultor que “le quita la boina” al agro.

Parece que decidir vivir en un pueblo tras residir en la ciudad o dedicarse a la agricultura por pura vocación siendo universitario es noticia… Sobre todo para quienes desconocen la realidad de nuestro medio rural, porque para quienes somos de un pueblo pequeño o estamos vinculados al sector agrario, estas historias son similares a otras que conocemos.

Obviamente, a ello ayudan -y hacen bien- las organizaciones profesionales agrarias, que desde hace un tiempo se esfuerzan por renovar la imagen del sector agrario y dar más protagonismo a sus Jóvenes Agricultores Sobradamente Preparados (“JASP”).

¿Por qué son noticia los agricultores universitarios y los neorrurales?

Marcos Garcés, universitario y joven agricultor.

Así, desde COAG se dió a conocer a Marcos Garcés, el joven turolense licenciando en Sociología y con estudios en Ciencias Políticas que, desde que se lanzara a escribir esta carta, ha ocupado varios espacios en la prensa nacional. UPA también presentó en este artículo a Javier Ramos, un agricultor extremeño licenciado en ADE y con un máster en Comercio Internacional. Y desde ASAJA, hace años que promocionan la figura de Paola del Castillo, una tarifeña licenciada en Historia del Arte, formada en ADE y presidenta de ASAJA Joven que gestiona una explotación ganadera.

El mundo cambia mucho y muy rápidamente y, aunque más despacio, esos cambios también llegan al sector agrario y a nuestros pueblos. Hoy día ya no es agricultor o agricultora “el que no vale para estudiar” (aunque se sigan dando casos). La mayoría de los jóvenes que deciden quedarse en las fincas familiares y ser empresarios agrarios lo hacen por verdadera vocación y, cada vez son más los que previamente se forman como ingenieros agrícolas o agrónomos (aunque hay estudios que afirman que la preparación de los agricultores españoles es inferior a la de otros europeos).

Por otra parte, creo que cada vez somos más (servidora incluida) los que consideramos que tener un pueblo es tener un tesoro y que “ser de provincias” es un lujo en lugar de algo despectivo. Le estamos dando la vuelta a la tortilla y a aquellas películas de Paco Martínez Soria, porque ahora tan cateto es el que se pierde en la gran capital, como el que sólo ve a los pollos en el supermercado.

La falta de conocimiento de la sociedad sobre nuestra agricultura y nuestro medio rural es evidente y, tristemente, suscita un interés más bien escaso. En un mundo dominado por el poder de las urbes es más que oportuno valorar tanto a quien ayuda a vertebrar el territorio como a quien produce los alimentos que tres veces al día nos llegan a la mesa.  

Por ello, (aunque a algunos no nos parezcan noticiosos) sean más que bienvenidas todas estas informaciones que ayudan a poner el foco de atención en una realidad que para muchos sigue siendo invisible.

13/11/15
Nuevas carteras agrarias: un veterano, tres repetidores y once novatos

Los proyectos “olvidados” de Cañete, Espinosa y Tejerina

¡Quién fuera ratoncillo en el Caserón de Atocha para buscar por sus rincones los proyectos “olvidados” de sus ministros! Sí, esos que durante sus respectivos mandatos nos machacan repetidamente, ocupan decenas de titulares, dan bastantes quebraderos de cabeza a funcionarios, asesores y demás personal del Ministerio de Agricultura y que, con el tiempo, se quedan en agua de borrajas.

Haciendo un escueto repaso desde comienzo de siglo y milenio, encontramos varios ejemplos que a los veteranos del agro seguro que les sonarán, ¡y mucho!

Los proyectos “olvidados” de Cañete, Espinosa y Tejerina

¿Recuerdan el empeño de Miguel Arias Cañete durante su primera legislatura en sacar un Libro Blanco de la Agricultura y el Desarrollo Rural? A lo largo de un par de años se celebraron multitud de encuentros, foros y reuniones, (13 sectoriales y 17 autonómicas) en las que participaron alrededor de 2.700 personas para terminar pariendo un documento del que, ¿alguien sabe algo?

Pese a que, quien lo desee, puede ojearlo a través de la página web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, se desconoce si ha sido de ayuda o si, a día de hoy, casi 13 años después, dicho análisis todavía está vigente.

Con toda probabilidad, la sucesora de Miguel Arias Cañete, Elena Espinosa, no lo tuvo como libro de cabecera. Ella prefirió centrarse durante sus casi dos legislaturas en diseñar, lanzar y poner en funcionamiento la Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural

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Este proyecto fue ambicioso, muy complejo e innovador, ya que se quiso dar al desarrollo rural un enfoque horizontal, involucrando a otros ministerios como Educación, Sanidad, Fomento,… Aunque la normativa se aprobó en diciembre de 2007, apenas se había comenzado a desarrollar a finales de 2011, quedando en el recuerdo de muchos la infinidad de reuniones que convocaba la Dirección General de Desarrollo Rural, con Jesús Casas a la cabeza.

¿Y qué pasó con esta Ley? En teoría sigue vigente, pero en la práctica está muerta. Al regreso de Arias Cañete al Ministerio de Agricultura, se decidió dejarla aparcada en un rincón, sin nada de presupuesto, aduciendo que no era un prioridad del Gobierno del PP en momentos de fuerte crisis económica.

¿Alguien se atreve a adivinar cuál será el proyecto olvidado de la actual ministra Isabel García Tejerina? Aunque es obvio que falta perspectiva temporal para saberlo, de momento queda claro que su promesa de celebrar elecciones al campo no se ha cumplido y que la normativa que tiene que poner en marcha toda esta maquinaria tampoco está desarrollada.

Por su parte, confiemos en que uno de sus grandes objetivos, la Ley para mejorar el funcionamiento de la cadena agroalimentaria y la constitución del AICA se mantenga en el tiempo y sea apoyada por gobiernos venideros, sean del color que sean, al igual que la normativa de  fomento a la integración cooperativa.

A puertas de unas elecciones generales, ya ha habido quien ha hecho su balance positivo y negativo de la política agroalimentaria y rural del Gobierno de Rajoy. Pero cuando se usa una perspectiva más amplia que la de los últimos cuatro años, es evidente que todos los ministros establecen sus prioridades, dejando de lado grandes proyectos que quedan en esos rincones de Atocha a los que sólo tienen acceso los ratoncillos.

[Nota: Rosa Aguilar fue ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino de octubre de 2010 a diciembre de 2011, tiempo en el que se centró en conseguir consensos sin llevar adelante ningún gran proyecto político].